Baja la temperatura, es salud


Últimamente no se oye hablar de otra cosa, coges un periódico y es el tema principal, los telediarios nos insisten una y otra vez, los amigos, los pacientes, todo el mundo habla de la crisis y este modesto blog no ha citado la dichosa palabra, ni le consta como etiqueta o categoría. Esto no podía seguir siendo así y la voy a utilizar como justificación para pensar que ni siquiera en tiempos de crisis y de ahorro nos decidimos por el ahorro energético.

Yo no entiendo de energía nuclear, ni de energías alternativas, ni siquiera entiendo de economía energética, solo quiero hablar de la temperatura.
Gastamos grandes cantidades o pequeñas a nivel particular en calefacción para la casa, 21 o 22º para sentirnos a gusto, claro eso en el salón que es grande y donde está el termostato, pero el resto de las habitaciones se ponen a 24 o 25º a veces más. Temperatura ideal para estar en manga corta y tirado en el sillón, porque si tienes que hacer la más mínima actividad o tienes que jugar a la wii con los chicos, pues a sudar tocan. Los niños no paran, saltan, juegan y siempre están sudando. No digamos si hay un bebe en casa, se sube uno o dos grados el termostato para que no pase frío.
Todo esto parecería razonable. Yo la pago y la pongo a lo que me da la gana porque puedo, tengo una casa, tengo trabajo, ya me solidarizaré el domingo en misa con una moneda. Es una demostración de fuerza, de poder y dominio, yo homo sapiens evolucionado controlo a la naturaleza agresora.

Pero, ¿y si fuera al revés?, si fuera nuestra actitud la que nos agrede, si fuera la naturaleza con sus bajas temperaturas invernales la que nos intentara proteger en vez de atacarnos gratuitamente. Los nórdicos, admirados por muchas razones, pasan mucho frío, noches interminables durante el inverno y temperaturas bajo cero habituales les han hecho evolucionar haciéndose amigos de la naturaleza y desarrollando costumbres como no poner calefacción en la planta de arriba de la casa donde se duerme, o poniendo a los niños a dormir siestas en la terraza a temperaturas siempre bajas, edredón nórdico sí pero respirando aire frío. Lo han considerado desde siempre y lo siguen considerando una medida de salud que a nosotros nos horroriza. En otros países del norte y centro de Europa se habla de temperaturas máximas para dormir los niños de 19 grados.

Nosotros recomendamos para la fiebre bajar la temperatura ambiental, para la laringitis aire frío, para las bronquiolitis y todo tipo de mocos la temperatura alta no es buena. Además el ambiente seco que produce la calefacción alta irrita y reseca las vías aéreas, reaccionando estas bien irritándose o bien produciendo más mocos para compensar. Los virus necesitan calorcito se encuentran mejor en ambientes cerrados y cálidos como la clase de la escuela o cualquier otro colectivo reducido que se os ocurra, no se resfría uno por frío, se contagia con virus que se mantienen en sitios cerrados y cálidos. Es más fácil contagiarse en el metro que no por andar descalzo por casa.

En tiempos de crisis volvamos la mirada atrás y pensemos que se pueden modificar algunas de nuestras actitudes, costumbres nuevas, costumbres de ricos consumistas, costumbres no respetuosas con el entorno. Quizás una calefacción más baja en casa con una chaquetita sea una opción sana.

Por favor, por tus hijos baja la calefacción.


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0 ideas sobre “Baja la temperatura, es salud

  • Alfonso

    Para esto lo mejor es tener una casa fría. Con toda la tralla posible, no sube de 20 grados. Eso sí, algunos días te levantas a 12 grados. Tu pasas frío, pero los críos salen duros como una roca.
    Y los veranos? No existen dentro de casa.

  • trestrillistigres

    Me ha encantado esta entrada. Yo el año pasado tube la calefaccion a 22-24º en mi casa por prescripcion medica porque mis bebes eran prematuros y venian de la uci que alli tenian 26-27. pero este año no la subo de 17. Mi marido se quejaba y le he hecho una bata con una manta, jajaja. Yo lo he hecho por ahorrar, pero ahora me das un motivo mas! gracias!

  • Ainhoa

    ¡Por fin algien que me entiende! Vengo del norte del país, dónde hay mucha humedad y en la casa de mis padres había calefacción central, lo cual era un horror, porque en muchas ocasiones teníamos que abrir las ventanas para poder respirar.
    Ahora, en mi casa el termostato esta a 20° porque está en el salón, que es la planta baja de la casa, y sí sé pone a más temperatura, mi habitación, que esta en la segunda planta, sé convierte en un auténtico horno. Y a la noche sé baja a 18°. Y sí tenemos frío, sé impone el momento quechua, es decir, que te pones un polar o una mantis de toda la vida para ver la tele.
    Así las cosas, mis hijas mayores muchas veces salen en manga corta a jugar a la calle con 11-12°, que muchas veces les tengo que decir que sé y la pongan una chaqueta, más que por ellas, porque desentonan con sus amigos