Manolo, segunda temporada


Como en las series televisivas antes del descanso veraniego y tras una cantidad más o menos larga de episodios se concluye la temporada, se descansa, se da tiempo a los guionistas para que estudien el mercado y las audiencias y propongan y desarrollen nuevos temas para la segunda, tercera o la entrega que sea. Esto tiene dos objetivos principales, dar descanso al lector unas semanas para que añore el retorno del personaje favorito y por otra parte mitigar la falta de imaginación del guionista en cuestión. Un recurso muy bien traído son los episodios cero de la siguiente temporada donde no se dice nada nuevo, se hace un recuerdo de lo que fué y unas pinceladas de lo que va a ser.

Este, es el episodio cero de la segunda temporada de Manolo.

Básicamente porque no tenía nada que contar, el verano ha borrado todo vestigio de inteligencia en el guionista, que mira con la boca abierta la pantalla del ordenador sin poder juntar dos palabras seguidas sin que se despiste con el volar de una mosca o piense en el barquito velero en el horizonte.

Podríamos seguir en el mismo tono, aventuras del día a día y programar un temporada de transición en espera de tiempos mejores.

Podríamos matar al protagonista, le buscamos una leucemia y ya esta, pero esto a parte de sádico es lo más complicado, ¿como plantear unos capítulos con un protagonista enfermo terminal, escritos en primera persona? ¿ Cómo puede el guionista imaginarse en la piel de un niño de 7 o 10 años en el corredor de la muerte? Y además la leucemia hoy día en los niños se cura en un gran porcentaje, volveríamos al punto de partida.

Hoy día está muy de moda en las televisiones los programas por el mundo, podríamos plantear una temporada de “Manolo por el mundo” cada episodio en un país exótico, lejano y perdido. Pero, si el guionista lo más lejos que ha llegado es a Cuenca ¿que sabe de países tropicales?

No se, no se…Habrá que esperar a que empiece el cole, regrese Manolo de sus vacaciones y nos cuente sus anécdotas, a lo mejor relatando lo más real posible sale mejor, los niños viven situaciones muy interesantes que saben adornar como si de grandes aventuras se trataran. Un patinete en Benidorm puede ser un gran barco pirata, o visitar un castillo con el guía, una gran conquista medieval. Un agujero en el campo puede ser la cueva de unos malandrines y un papel olvidado en la calle el plano del gran tesoro. Esperaremos impacientes a que se haga la luz.


Deja un comentario

0 Comentarios en “Manolo, segunda temporada

  • Escuela Gran Vía

    He entrado en el blog con la intención de dar un abrazo a Manolo. Tendré que esperar mientras su autor se debate entre las pulsiones de la vida 1.0 y la virtual. Por una vez y sin que sirva de precedente, me identifico con tu estado de ánimo. Mantener el blog vivo no es cosa baladí. Así es que ánimo. No sé, tengo la intuición de que este año promete y vamos a tener que echar mano de la fantasía, la creatividad y sobre todo del positivismo ¡Venga Jesús trae de vuelta a Manolo! Un besiño 😉

  • jesus martinez

    Muchas gracias por los animos, es muy duro atravesar el desierto árido de la falta de inspiración. Tener el cerebro seco es una sensación muy desagradable pero que se soluciona con el primer chaparrón. Gracias otra vez

  • Inma

    Todos estamos deseando que vuelva Manolo.
    Seguro que tendrán mil cosas que contarnos en cuanto regrese de sus vacaciones. ¡Menudo es…!
    Me ha encantado la foto de la portada de un libro de Los Cinco. ¡Cómo se nota la edad que tenemos! Eh?