Y tu nene ¿como hace la caca?


Mis amigos del campamento de verano, que no se porque se llama así, si es la escuela de todos los días. Parece que como soy un bebé no me voy a dar cuenta y no me voy a enterar que los mayores no van al cole y yo sí. Pretenden venderme la moto,… por cierto mi amigo Jesús el médico de mi hij@ también vende su moto, una BMW K100 roja preciosa. Pero…. ¿que estaba yo diciendo? …….¡ Ah sí ! decía que mis amigos y yo opinamos que uno de nuestros temas favoritos son las cacas y los pises, a nuestros padres tambien les gusta el tema y hablan frecuentemente de ello. “¿Qué tal tu nene? muy bien hace unas cacas muy grandes, pero algo sueltecitas, pues el mío las hace más bien consistentes y cada dos días, ah bien, pues a ver si quedamos algún día.” ¿Qué conversación es esa? Igual cuando vas al médico, le cuentan mis intimidades que si la hago así o de la otra forma. Jo, la hago como me da la gana o mejor dicho, según lo que me den de comer o lo que yo pueda pillar.

Tengo un amigo que porque hizo una caca suelta le pusieron “a dieta”, no le daban de comer casi nada y todo raro, por poco se muere, que atasco, estuvo seis días sin hacer ni un poquito, hasta que reventó.

Yo estoy aquí en mi trona y me he comido un puré enorme, un yogurt y he conseguido alcanzar, no sin riesgo para mi integridad, unas ciruelas olvidadas. Mamá ha salido un momento y a mi me ha entrado un apretón que estoy rebosando. Ja ja, me da risa porque ahora podrán contar aquel día que estaba Manolo en su trona y no contento con robar las ciruelas se hizo una caca casi liquida que caía por los lados de la trona, tendrán una gran anécdota y mamá cuando llegue estará muy contenta de su hijo y las grandes y bonitas cacas que hace.


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0 Comentarios en “Y tu nene ¿como hace la caca?

  • Escuela Gran Vía

    Venga, por alusiones. En alguno de tus últimos artículos hablas de costumbres en desuso, como las dos horas de siesta, pues las vacaciones de todo el verano también lo son.Los niños están en una sociedad en la que los padres, como mucho, tenemos un mes de descanso. Aquellos tiempos de un verano entero en el pueblo o en la playa, ya no existen.
    Entonces ¿qué opciones tiene un chico al que el cole le ha liberado de sus obligaciones escolares por casi tres meses? Pues en esas estamos, en buscar buenas alternativas para que el disfrute de los chicos esté garantizado y los padres encuentren solución a lo que puede llegar a ser un problema.
    Pensar que la actividad que hacemos los centros para dar respuesta a esta necesidad es “más de lo mismo” puede no responder a la intención de nuestras propuestas y alimentar estereotipos que sólo alimentan el sentimiento de culpabilidad de los padres.
    Y no hay nada mejor que la evidencia de los datos. Pregunta a los niños que van a un campamento cómo se lo pasan, te puedes sorprender. Claro, siempre teniendo en cuenta que la posibilidad de estar en la playa sería mejor, pero cuando la vida se la hemos dispuesto de esta manera, pensar en esa posibilidad tal vez sólo sirva para la frustración.
    Hay buenas opciones para los veranos de los niños, los campamentos, los talleres… o más de la escuela. O como quieras llamarlos.
    Otro día comento en un artículo con mejor aroma 🙂 Aunque ya sabes que a mí estos olores me saben a gloria. Un abrazo.

    • Marta

      Marisa,
      Yo voto porque los papas (al menos uno) tenga por lo menos mes y medio de vacaciones para poder jugar y disfrutar del verano con los niños. Porque sino el verano se convierte en un suplicio para ver qué haces con ellos, para que lo pasen bien, cambien de rutina, y tu puedas ir a trabajar como siempre..Que no se note en el trabajo que tienes niños… (ese el el GRAN lema de algunos). Y es que parece que en verano los niños se convierten en un problema!
      Es un tema que me enciende bastante. Estamos todo el tiempo con sentimiento de culpa por no dedicarles más tiempo. Pero en el mundo laboral tampoco lo ponen fácil.Y menos ahora (frase también muy de moda!!).
      Referente a los campamentos urbanos, como en botica, hay de todo. Es cuestión de tiempo y experiencia saber encontrar el que mejor les va a tus hijos y tí.
      Enhorabuena por los talleres que estáis haciendo… A mí me pilla lejos,que sino, iba hasta yo….

      • Escuela Gran Vía

        Así es Marta, tú lo has dicho “Yo voto porque los papas (al menos uno) tenga por lo menos mes y medio de vacaciones para poder jugar y disfrutar del verano con los niños”, podría y debería ser así. Pero no lo es y yo digo, cuando las circunstancias son las que son, podemos mejorar la percepción que los niños tienen de su verano viendo los talleres desde la naturalidad, sin connotaciones negativas. Quizá esa actitud aporte más que la crítica negativa. Buscar un buen sitio y no sentirse culpable por hacerlo. Un abrazo muy grande Marta ¡espero que disfrutes de un buen verano!

  • Pilar

    Jesús no ha comentado nada despectivo de la “escuela de verano”, vamos, habla desde la percepción del pequeño, mi hijo todavía no tiene edad para ir, pero supongo que a todos los niños les cuesta levantarse, tienen una mínima obligación… aunque se les olvide nada más llegar al centro y se lo pasen genial, que me consta que es así… pero no deja de ser una prolongación de la escuela… y una solución para que tus hijos estén atendidos mientras trabajas…
    Y de las cacas, yo soy de solución intermedia….. si hace una mal, todo sigue igual, si empiezan a ser más, pierde el apetito…… trato de ofrecerle muchos líquidos y cuidarle como lo haría conmigo, vamos, no todos los alimentos te apetecen por igual… empiezas por los más digestivos (que suele coincidir con la dieta blanda) y en seguida que estás mejor sigues por el resto…. no eternizas la dieta blanda para hacer tapón…. porque cuando estás inapetente, ¿qué tipo de alimentación te apetece?…. te aseguro que las diarreas en casa (y que así siga) no duran mucho…..

    • jesus martinez

      Yo creo que lo expresas muy bien Pilar, “no todo te apetece por igual” cuando se pierde el apetito hay que ofrecer eso que les llama la atención, pero si nos empeñamos en atacarlos con un arroz blanco soso, o una pescadilla hervida y una manzanilla como se hacía en mi tiempo y se sigue haciendo, pues resulta que el niño come menos todavía. Pongámosle su tomate favorito por encima del arroz, o en paella. Haced la comida agradable y más cuando por la diarrea se pierda el apetito.

    • Escuela Gran Vía

      Sí, quizás mi comentario va más allá de la intención de Jesús en este post. Es lo que tiene la confianza, nos conocemos desde hace mucho tiempo y ayer al leer el artículo, inmediatamente, se me encendió un pequeño resquemor que le guardo. Cada vez que habla de las escuelas creo ver entre líneas atisbos de crítica. Sé que no somos infalibles, pero tenemos “nuestro corazoncito”. La labor de conciliación de vida laboral y familiar la hemos desempeñado y seguimos haciéndolo… vamos que el artículo podía haber empezado de otra manera, quizá si hablase Manolo, diría “menos mal que aún me queda el taller de verano”. Besos Pilar.

      • jesus martinez

        Marisa conoces bien el esfuerzo que tengo que hacer personal cuando escribo para no poner guardería y alguna vez se me escapa. Dirigido a ti Manolo dice “si es la escuela de todos los días” cuando debería decir “si es la guarde de siempre” frase que sonaría más habitual en el léxico patrio. Pero prometo escribir siempre escuela infantil. 😉

  • maria

    La verdad es que cuando andas flojo de la tripa a mi me dijo mi médico que comiera lo que me apeteciera que suele ser nada de nada, del tema cacas y pises de hijos esta el parque lleno, puedes hacer una tesis doctoral sobre el tema y ya no sólo en el parque sino cenando o comiendo en fin mi tia abuela de 96 años también tiene ese tema de conversación entre sus preferidos al igual que sus amigas a lo mejor hay que llevarla al parque.
    Y por cierto en mi caso somos unas afortunadas mi hija y yo mes y medio en la playita y no conoce las escuelas de verano ya irá de campamento pero de verdad y cuando sea mas mayor, todo es cuestion de sopesar lo que te interesa en mi caso deje de trabajar para cuidarla. Quizás si hubiera seguido trabajano mi coche no tendría 250.000 km y mi salón un aire setentero total, cosa que le da por otro lado cierta personalidad.
    Ahora el haber podido plantearnos el dejar uno de trabajar ya nos convierte en afortunados a toda la familia.
    UN saludo
    María

  • Gilbertman

    Con respecto a las cacas quisiera también aportar consistencia al tema.
    Jajaja. Es broma.
    De lo que quería hablar es de los colores de las heces.
    Los colores de las heces también suelen preocupar en exceso a los padres.
    Hace tiempo, una madre me comentó que su hijo hacía la caca con sangre.
    Tras examinar las heces, (me las trajo en un pañal), las heces eran del color del dibujo de la pantera rosa.
    La causa era la toma de batido de fresa.
    Es tiempo de chucherías, batidos y helados.
    Y a veces las heces brillan en la oscuridad.
    Un abrazo.