El cerebro es mi segundo órgano favorito 8


En estos días soleados de inverno nos gusta a mamá y mí salir a la plaza a pasear, estoy empezando a caminar y me satisface mucho el demostrar mis nuevas habilidades. Cada día voy dando más pasos y a mamá se la ve feliz y orgullosa de mí. Hoy voy a empezar a correr a ver que tal se me da. Allá voy…..

Bien, pues no se me ha dado nada mal, he conseguido no caerme, ¿Qué os pensabais? Ja, “ya me voy riendo, que seguro que Manolo se da un guarrazo”, pues no, os fastidiáis que no va de eso.

Me he cansado de correr tanto y tan bien que me voy a sentar un rato con mamá, ella esta hablando con una señora de estas que no conoce de nada, pero como tiene un bebe de edad similar a la mía pues ya parece que tienen toda la vida en común. La señora habla y habla y a mi con el cansancio me esta entrando sueñecito. De repente he oído una frase que me sobresalta, “¿Y a tu niño no le hacéis lo de la colita? Los dos hemos respondido a la vez ¿el quéeeee? “Si mujer, lo de bajar la colita” Mamá le ha contestado que no, que Jesús, el médico de mi hij@ le ha dicho que no es necesario, que solo limpiar, que hasta es perjudicial porque se puede hacer daño. ¿Qué pretenderá hacerle esta señora a mi colita? Tirar para abajo, ¿Qué pretende, que me llegue a la rodilla? No la tengo grande, pero tampoco es para darle tirones para que crezca, a mi me gusta así. Voy a tranquilizarme, seguro que su hijo la tiene muy pequeñita y por eso tiene que conseguirle algunos centímetros más a base de estirar. La señora insiste, “pues a mi me ha dicho fulanito que todos los días, sin faltar ni uno, y al principio fué su urólogo el que le pego un tirón que sangró y todo”….Uyuyui, se me ha helado la sangre en las venas, me falta el aliento. ¡Qué barbaridad! Creo que voy a llorar un rato a ver si nos volvemos a casa.

Mamá se ha acordado de repente que se había dejado la ropa en la lavadora sin tender, me lleva en brazos, me aprieta mucho casi no me deja respirar, me mira con esa mirada blanda que pone a veces y me dice “pobrecito”. Se me ha caído un lagrimón, pero es de frío no vayáis a pensar otra cosa.

PD: La frase del título es de Woody Allen.

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8 Comentarios en “El cerebro es mi segundo órgano favorito

  • Pilar

    Muchas gracias por este post. A mi hijo también se lo han hecho un total de 3 veces y no voy a permitir ninguna más. La primera, una enfermera mayor que ya no he vuelto a ver, sin avisar, de golpe y mi pequeño llorando… evidentemente luego ya no deja que los papás lo hagamos (y nosotros tampoco hemos insistido)… que no está tonto…. La segunda mi pediatra, peor incluso que con la enfermera, le hizo sangre y posteriormente mi bebe la tenía hinchada…. menos mal que poco a poco le volvió a la normalidad… la tercera le paré… le dije que no se lo hiciera y lo que le pasó la vez anterior pero aún le dio tiempo a echarsela un poco para atrás, menos que la vez anterior…. Y gracias a este post no habrá una cuarta vez, solo espero que no le hayan perjudicado con las veces anteriores…. me siento un poco mal de no haber seguido mi instinto desde el primer día, pero ya está hecho…

    • jesus martinez

      No te sientas mal, cuando las practicas rituales tribales están tan grabadas en nuestras costumbres pediátricas es muy difícil aplicar el sentido común “como siempre ha sido así”.
      El practicar retracciones más o menos violentas van produciendo un agrietamiento de la piel del prepucio con sus consiguientes cicatrices y cada vez una piel blanda se va convirtiendo en dura y fibrosa por lo que la fimosis no es el origen sino la consecuencia.
      Excepto unas pocas fimosis congénitas que tienen un aro fibroso al nacimiento, todas las demás desaparecerán al llegar la adolescencia gracias a las hormonas sexuales masculinas que sabiamente provocaran una elasticidad en el prepucio para que la naturaleza pueda seguir su curso.
      ¿Para qué quiere el niño de 5 o 7 años descapullar completamente? ¿No será mejor que lo consiga cuando encuentre novia?

  • Gilbertman

    Estimado Jesús:
    Muy bueno el blog.
    Creo que como dices en el comentario, está relacionado con nuestros ancestros y viene de prácticas costumbristas.
    Menos mal que se perdió las ablaciones de clítoris y el atar los brazos izquierdos a los zurdos.
    Aún así, todavía hay compañeros que en las visitas de niños sanos de los 4 años “se pone a bajar pellejos” como condenados y a prescribir corticoides durante largo plazo.
    ¡Como diría Manolo: Que se pongan ellos las cremas en el pito!
    Un saludo.

  • Pilar

    Gracias Jesús, ojalá fueses mi pediatra… Me dejas tranquila y segura, no creo que mi pequeño (ahora de 20 meses) tenga problemas en el futuro, y si así fuese, se soluciona en su momento y ya está… pero crearlos antes de que vengan…. es como las episiotomías o como se llamen, prevenir haciendo daño no es lógico. Un abrazo.

  • martucha

    Mi hijo mayor, ahora cuatro años y medio lo tenía con dos un poco cerrado y tenía muchas infecciones de orina. Yo le lavaba la cola, bajando un poco, pero seguía, el pediatra nos derivó al urólogo y éste dijo que parecía que las infecciones venían de suciedad que pudiera quedarse por dentro porque lo tenía cerrado, le operaron y desaparecieron las infecciones. Tengo otro niño de 8 meses y el pediatra me dice que en la bañera le baje suave la piel, sin tirar ni forzar, cuando esté en el agua, la verdad es que al niño no le duele y espero poder evitar lo del mayor. Lo del tirón sangrando lo veo una burrada, la verdad.

  • Marta

    Lo que despista es la diversidad de opiniones según con qué pediatra hables. Yo no entendía que en la medicina se pudiera dar este escenario. Para los que no sabemos, nos parece que tiene que haber un único criterio para las cosas, porque sino nos despista y nos hace dudar de nuestra capacidad como padres, y de nuestro instinto.
    A mi primer hijo sí se lo hicimos (la pediatra así nos lo aconsejó), y luego con el segundo apareciste en nuestras vidas y nos dijiste que ni se nos ocurriera. Me faltó la explicación que has dado en el post.
    Tendría que haber preguntado, lo sé, pero es que a veces en la consulta das miedo, y no me atreví a preguntar. Creo que eso es algo que pasa muy a menudo. Acatamos ordenes y no sabemos porqué.
    Y lo de las mamas en el parque me ha encantado! Tienen un peligro esas reuniones… “Pues el mío no come, pues el mío sí” “Pues que gordo está el tuyo. Le voy a llevar al pediatra que le recete una vitaminas, porque no puede estar tan flacucho”…
    Yo me tuve que borrar porque me causaban un estresssss!!

    • jesus martinez

      Salen varios puntos que me gustaría tocar
      Claro que a los 2 años o antes el prepucio puede estar un poco cerrado y a veces acumular grasa o secreciones, pero lo de las infecciones repetidas es una excepción que habría que tratar, la cuestión de fondo es la misma de siempre, si sabemos que se va a solucionar solo con el tiempo ¿porque tenemos que tenerlo solucionado via intervención en este momento? Igual ocurre con los drenajes del timpano, las plantillas de los pies planos etc, etc, Esto enlaza con la diversidad de opiniones que plantea Marta, es igual que la diversidad de los padres, el cliente tiene razón, unos lo quieren solucionar YA y otros prefieren no intervenir. Unos aplican criterios de toda la vida porque siempre se ha hecho así y otros intentamos aplicar el razonamiento y la evidencia a lo que hacemos.
      Pero tienes razón es un tema sangrante en pediatría, decirte que ahora mismo hay 19 calendarios vacunales diferentes en España 17 por las comunidades y otros 2 por las ciudades autonomas. Todos ellos diferentes y con su personalidad propia.

  • María

    Es increible lo del diferente criterio entre pediatras y cualquier médico, no sé si es que cada maestrillo tienen su librillo como dice el refrán, unido que lo que hoy es bueno mañana malísimo, vease antibióticos, paracetamol que ahora resulta que también es malo malísimo y la aspirina infantil, ahora también veneno creo que ni existe.
    En fin hagamos caso a nuestro pediatra, yo me fio de él me imagino que como todo ser humano se equivocará, es médico no dios, pero no dudo de lo que el me dice independientemente de que consulte internet, me imagino que despues de la carrera, la especialidad y lo años de experiencia tendra un criterio y mas sabra que las madres de la puerta del cole. además el conoce a mi hija que es su paciente y ya sabe de lo que padece.
    Un saludo
    maría